Las promesas y políticas migratorias del Presidente Donald Trump han hecho que los inmigrantes indocumentados se sientan vulnerables y con mucho miedo. Para Trump y sus simpatizantes, este segmento de la población tiene una sola cara. Son los “bad hombres”. Son “ilegales”. Son “violadores”.

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Tomé estas fotografías en las ciudades fronterizas de Tamaulipas, México y en el Valle del Río Grande al sur de Texas. Las primeras imágenes plasman a un grupo de personas que podrían convertirse en inmigrantes indocumentados debido a la falta de oportunidades o la violencia que azota su país.

La segunda parte de la serie muestra a la población indocumentada del sur de Texas, donde prevalece el miedo y la incertidumbre. En las imágenes hay albañiles, trabajadores de gasolineras, empleadas de limpieza, trabajadoras sexuales, y estudiantes que por ahora están protegidos bajo la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).

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Todos se ponen la máscara del personaje más poderoso del mundo para empoderarse a ellos mismos. La máscara también protege su identidad. La palabra “inmigrante indocumentado” ha sido remplazada por “Trump”.

Un Trump limpiando ventanas en un semáforo
Un Trump trabajando en un pequeño local
Un Trump esperando a los clientes
Un estudiante de DACA y Trump en la Universidad de Texas en el Valle de Río Grande
Un Trump trabajando en el campo
Un Trump sirviendo tacos en un puesto
Un Trump limpiando una casa
Un Trump trabajando en una construcción

Una versión de esta serie de fotografías se publicó en la página personal de Verónica.

Este artículo forma parte del proyecto de Fusion para reclutar periodistas, ensayistas y fotógrafos en todo el país. Lee más aquí.